El diario de la Señorita Kadbury

Archive for the ‘porno’ Category

Hace pocos días me enteré que el primer gran amante de mi vida, que ahora vive en EEUU,  estaba en Buenos Aires. Tal vez lo recuerden por lo que conté en su visita anterior.

Resulta que ahora está separado de su novia/esposa que le da la ciudadanía. Pero su proyecto es quedarse allá. Hace hincapié sutilmente en este detalle mientras devoramos un crumble alucinante de cebollas de Arevalito. Primer orgasmo de la noche.

Se me acalambró la mano (tal vez por tocar el piano largo rato) y él empezó a masajearla. Se fue acercando y nos terminamos besando. Nos fuimos a un telo y revivimos con total sinceridad y apertura aquella química de nuestros primeros años sexuales. Fue una conexión casi diría fraternal: dos amigos que descubrieron los placeres de la sexualidad juntos, que crecieron cada uno por su lado, que se quieren y se recuerdan. Lo acompañé a un partido de fútbol y lo preferí que fuera solo con los amigos a disfrutar su última noche en Buenos Aires. Siempre es bueno dejarlos con ganas de más…. y él vuelve a Buenos Aires en agosto.

Anuncios

Me gusta MUCHISIMO mi compañero de trabajo. Muchísimo.

Quiero saber todo lo que le pasa, quiero re cogérmelo. Quiero tocarlo, besarlo, chuparlo. Quiero desnudarlo.

Quiero que me desnude, que me bese, que me abrace. Que me haga acabar.

Y creo que quiero que pase muchas veces, no solo una noche o dos.

Hacía bastante tiempo que no despertaba un domingo con una noche de sexo para contar.

El hippie con el que estuve en mi oficina el día de la fiesta me invitó a ver su obra de teatro. Llegaba tarde entonces decidí pasarlo a buscar cuando terminaba.

Empezamos a caminar y hablar de la vida. Chico de San Isidro que no se conforma con los modelos establecidos, que quiere juntar herramientas para viajar por el mundo y poder vivir en cualquier lado. Ya lo hizo con los malabares por parte de América del Sur. CUERPAZO. Dulce a más no poder, gracioso, personaje.

Mis viejos hicieron una escapada este finde, así que lo invité a casa, tomamos una cerveza mega hiper abrigados en la terraza hasta que se largó a llover. Lo mostré unos temas míos en el piano (con muchísima torpeza de mi parte) y empezamos a besarnos. Fuimos a mi cuarto, empezó a desvestirme y besarme y terminamos lo que habíamos empezado en la fiesta. Dormimos abrazados.

Hoy pienso en anoche y me veo un poco fría, pero sincera. Muy tranquila, sin tratar de agradar. Escuchando todo lo que él decía, compartiendo gran parte de sus inquietudes. Fue una postura atípica, pero muy relajada.

¿Será que me durmieron el corazón? ¿Será que mis sensaciones por el otro chico aniquilan cualquier nueva posibilidad? ¿Será que estoy creciendo?

Hace ya unos meses que me revolotea un chico por la cabeza. El día que lo conocí, hace como 4 años, me pareció atractivo. Si bien nos cruzamos alguna que otra vez en fiestas y después en la facultad (estudia cine en la misma sede que yo), nunca pasó nada.

Chateamos varias veces y desde hace unos meses que nos empezamos a ver. Un día fuimos a tomar un café y me pareció demasiado genial para mí. No hablamos por un tiempito. Después tomamos otro café y dije “este chico está mal de la cabeza, pero quiero que sea mi amigo y quizás mi socio para proyectos audiovisuales”. Después de eso, fuimos a andar en bici y hablando bajo el sol, me volvió a parecer atractivo. A los pocos días, me contó que había conocido una chica que le rompía la cabeza pero que no se quería enamorar porque se iba de viaje (pero no hablaba de mí). Desde ahí, dejó de interesarme un poco pero me seguía llamando para hacer unos cursos de meditación, para ir a andar en bici, etc.

Vino a verme cantar, me volvió a hablar de la chica en un momento, de su viaje. Pero tampoco me la nombra mucho ni quiere dar detalles. No entiendo.

Hoy vamos a ir al Festival de Jazz de la ciudad juntos (me anoté en el workshop de canto: ¡un verdadero placer! Ya contaré con detalles). Veremos qué pasa con este muchacho.

Nunca fui buena para pensar a dos puntas, pero parece que esta va a ser la primera vez.

Este fin de semana largo creo que voy a ver en principio a dos muchachos distintos.

1- Alec: amigo de un amigo, que conocí en un cumpleaños allí por Marzo, cuando solo tenía ojos para el Lobo. Le conté que estaba enganchada con alguien, pero que no rechazaba definitivamente su propuesta. Ese día se dio cuando, buscando un programador para la empresa donde trabajo, volví a hablar con él. No sólo consiguió el proyecto, si no también unos besos y quizás más.

2- Chico X de facebook: conocido de conocidos míos. Nunca lo vi en persona. Rubio, alto, blancucho, ojos celestes, flaquito. Toca el bajo (amor). Tiene 2 bandas (amor). Pero trabaja y creo que es ingeniero en algo (responsable, bien). Es un poco raro conocer gente así… en fin, los gajes del 2010. Perlita: su nombre de pila es el MISMO que el del-ex.

Y a correr… ¡hay que bajar la pancita! Aunque encontrarme con estos muchachos también puede contar como actividad física, guiño guiño.

También voy a ver mucho a Johnny Yamaha, mi piano. El 26 de Noviembre canto en un bar un montón de temas que armé con un guitarrista: 8 propios y 4 covers. ¡Se viene!

Hoy me encontré para una bicicleteada con mi primer gran amante allá por el 2006 -hubo otros antes, no tan memorables-, que ahora está ¡casado!

Resumen de la historia: Fines de la secundaria, abuelos se van de vacaciones y le dejan el depto al nene, noches pasionales y mucha diversión. Viajes varios, proyectos poco compatibles, separación definitiva de una historia que no llegó a ser del todo. Muchacho hace grandes travesías por el mundo, vuelve, conoce a estadounidense hermosa, se va con ella unos meses a visitar su país natal; decide quedarse allá, casándose para tener la green card.

Me entero que va a venir de visita a Bs As, mail va-mail viene. Quedamos para bicicletear el miércoles.

Ese día, todo me viene en contra al punto de que empiezo a sospechar que no se va a dar: la cadena de mi bici se enrolla de una manera rarísima, se me hace tardísimo y siento que él no va a estar cuando yo llegue.

Cuando estoy a 6 cuadras del punto de encuentro, me pasa por el costado un chico DIVINO: borcegos docmartens rojos, pantalon a cuadritos chiquitos blancos y negros, remera con onda, casco. Dije “¡me enamoré!”. Obviamente su velocidad era mucho mayor que la mía, por lo que agradecí cuando él frenó en el semáforo en rojo. Me pongo al lado para mirarlo de frente y me dice “disculpá, ¿sa… ¡SRITA!” Era él, obviamente. Abrazo, abrazo. “¡Qué locura encontrarte así!”

Fue una hermosa tarde. El clima acompañó una charla que no lograba ser relajada pero no por eso era falsa, un reencuentro indefinible.

Que me dejó con ganas de más.

Soy una boba: el chico nuevo me expuso todos sus mecanimos al decirme que le cerraba la teoría de Lacan, del objeto de deseo inalcanzable y yo lo que hago es entregarme con moño y todo. Bobísima.

Con razón ahora tarda en mandarme los mensajes y ni siquiera le pone tanta onda como la primera o segunda semana.

O quizás le asustó la exposición que hice de las ventajas de estar sola, las ventajas de las historias insignificantes después de cortar para valorar alguna buena que aparezca.

Me estoy estrujando la cabeza pensando maneras de recuperar su interés. Por ahora, solo esperar.

(escena de una de las pelis más raras y lindas que vi en mi vida)


Manifiesto

Entre dudas existenciales, crisis vocacionales, amigas, amigos, chongos, novios, potenciales, ex-novios, amor, sexo, música, exámenes y más dudas existenciales, les escribe la Srita. Kadbury. Esta fanática del chocolate y los tés especiales, cuenta un poco de lo que va percibiendo adentro y fuera de sí. Atenti...

Únete a otros 8 seguidores

Anuncios